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8 de febrero de 2011

"ESTE CHICO ME SUENA", DIJO EL NOTARIO


Mientras acaba de decidir su next step hacia el infinito y más allá, Jordi va a estar de nuevo unas semanas por La Casa ayudándonos con un proyecto literario y juntando en un video todo el caso barcelona2159. La Habitación del Notario está contenta. Por algo la llaman La Habitación de La Fama.
Evidentemente, nosotros también estamos contentos de tener a uno de los nuestros cerquita.

23 de diciembre de 2010

GRITA POR LA CARA VISTO DESDE LA CASA

El funcionamiento era simple.
La gente pasaba por la calle, veía a la gente gritando desde el balcón y el cartel "Sube a gritar" y tenía que hacer ding-dong en la puerta del 1º1ª de Portaferrissa, que es la puerta de La Casa.

En la puerta, Anabel te recibía con su mejor pose, sonrisa o mueca.

Alguien de La Casa acompañaba a los gritantes a La Habitación del Notario también conocida como Habitación de la Fama.
Mientras se esperaba turno, era el momento de pensar un grito...
... y ¡¡¡¡¡¡A GRITAAAAAAAAAR!!!!!!
En algunos momentos hasta hubo cola para gritar.
Recibimos visitas de familiares y amigos como Eduard, Álex y su sobrino.
Pero sobre todo recibimos cientos de visitas de paseantes que se animaron a subir y gritar por la cara.
Muchos niños obligaron a sus padres a que les subieran a gritar.
Los niños gritaban y la mayoría de los padres simplemente miraban y reían.
Por una vez, gritar en una casa estaba permitido.

Para nuestra sorpresa, numerosos grupos de adolescentes subieron en masa a La Casa para gritar. La edad del pavo mola.
Los bomberos, que estaban vendiendo su calendario para 2011 en la plaza de la Cucurulla, se decidieron a subir y gritar.

Y también subieron estos activistas festivos anti-consumo.

Nunca gritar había causado tanto reír.
Algún vecino e incluso Aurelio nuestro conserje se animó a subir cuando terminó su jornada.
Sus obligaciones laborales le impidieron gritar, pero ya gritamos nosotros por él.
¡¡¡¡¡¡¡¡VIVA LA CASAAAAAAAAAA!!!!!!!!

PREPARANDO GRITA POR LA CARA. ESTO PROMETE

Una lona enorme con la imagen de una boca que grita. Una abertura para que la gente asome la cabeza y grite. Y una cosa que falta: fijar la lona al balcón.

Manos a la obra. Hay que despejar La Habitación de la Fama antigua Habitación del Notario y montar el marco de la lona que se colocará en el balcón.
La gente de Print It! Gallery, que han cedido la lona, también se encargará de supervisar el montaje. Esto está chupao.
Por si las moscas, antes de sacar la lona al balcón, Enrique y Anaïs hacen una prueba y gritan por la cara.



Y llega el momento de la verdad: un, dos, tres, cuatro, la lona en el balcón.
Disimulando, metemos la cámara por la rendija de la lona y vemos que su presencia suscita interés en la calle.

Ya está todo preparado en la calle.
Y ya está todo preparado en La Casa.
Ahora, los últimos detalles.

Probando los puestos de fotografía para el evento.
Probando gritos de mentirijilla.
Y preparando cava para todos.
Estamos listos para GRITAAAAAAAAAAAAARRRRRRR.

9 de noviembre de 2009

HA EMPEZADO EL FRÍO. QUE SIGAN LAS FLORES









Hoy celebramos la llegada el frío y el encendido de la calefacción regalándonos unas flores, que siempre añaden calidez al ambiente.
A María le toco una Margarita.
A Llibert y a Las Felices, una Caléndula, Corona de rey o Flamenquilla.
En la mesa de Los Divinos salió una Begonia muy especial.
En el Despacho del Notario, sobre el aire acondicionado, se ha quedado una Peperomia.
En el patio dejamos una Clavelina, que quizás haya que mover si vemos que no se adapta a la sombra permanante.
En el balcón de San Petersburgo, se quedó nuestro primer Geranio (a ver qué tal se nos da).
Y en el Balcón del Notario, se quedó una Ajania Pacífica. Fantástico nombre para un día tranquilo en el que todos salimos antes de las ocho.

9 de junio de 2009

LA CIENCIA DE LOS PEQUEÑOS DETALLES

En nuestras clases de dirección de arte en la facultad, a los alumnos de vez en cuando solemos decirles que "dios está en los detalles" (quien dice dios dice el buen trabajo, el éxito sea lo que sea que eso signifique, el progreso o simplemente, cierto grado de completitud, que es algo cercano a la sabiduría).

Hoy, uno de esos detalles aparentemente irrelevantes nos ha hecho reflexionar.

Desde que llegamos a La Casa hace más de un año, desde la ventana de nuestro despacho en la "habitación del notario", además de la estatua de Santa Elena en la punta de La Catedral y de las imágenes de la vida paseando por la calle del Pi, hemos tenido en la fachada de enfrente un cartel "eurofincas. 93 317 26 00. EN ALQUILER".

El feo cartel azul ya se coló en el blog en esta foto de abril de 2008 y desde entonces, aunque hemos procurado no sacarlo, ha ido saliendo en fotos varias. A fin de cuentas, lo tenemos justo frente al balcón del despacho y al poco tiempo tuvo un hermanito gemelo en el balcón de al lado.

El caso es que hace unos dos meses, en el balcón del piso de arriba, apareció otra cosa colgada: un par de banderas entrelazadas, una senyera catalana unida a una bandera del barça. Eran las fechas en las que el Barcelona empezaba a soñar con el tricampeonato, y las euforias que no cabían en los pisos afloraban por balcones.

Como es lógico, las banderas de orgullo culé siguieron ahí cogiendo más lustre con cada título y con cada celebración. Hasta hoy. Hoy, de repente, hemos notado que ya no estaban.

Es un simple detalle, quizás fruto de la casualidad. Un detalle que además hace feliz a carlitos al quitarle de las narices la bandera de su no-equipo. Quizás las banderas volaron con el viento, o alguien decidió llevárselas a su casa de campo o colocarlas en el coche. Quién sabe.

Pero ese detalle nos ha hecho reflexionar. Quizás la alegría anestésica de las pasadas semanas en la ciudad haya empezado a pasar (somos de los que pensamos que en nueve meses Barcelona experimentará un baby boom). Quizás este detalle signifique que se impone la vuelta a la normalidad teñida de crisis.
Quizás.

Mientras, el cartel de SE ALQUILA, después de un año largo colgado sigue ahí. Quizás el día que desaparezca signifique la vuelta a la auténtica normalidad. Quizás el día que ese piso deje de estar en alquiler sea signo del fin de la especulación y signo del fin de la crisis.
Quizás.

Nosotros, por si acaso, estamos por comprar un palo muy largo y desde nuestro balcón, y arrancar el dichoso cartel.