Llevamos una semana instalados en el multitasking.
Y en esta semana de locos, hemos tenido que tomar mil decisiones y pensar un buen montón de ideas con bastante poco tiempo. Y ¡coño! Resulta que los resultados de tanto pin pan pún son buenos y en algunos casos, cojonudos (vivan los modestos).
Quizás sucede que muchas veces nos hacemos demasiadas pajas. Divagamos demasiado. Pensamos y repensamos. Dudo luego existo. Maybe.
El aquí te pillo no tiene buena fama. Tendemos a pensar que una buena idea no puede salir así ¡chas! Nadie va y le cuenta a su cliente que se le ocurrió la idea al salir de la reunión de briefing. Tampoco lo cuentas a los colegas, no vayan a pensar que eres un suertudo y decidan pasarte todos sus décimos de lotería de navidad por la chepa.
Desde luego, con el paso del tiempo todos desarrollamos más instinto para las buenas ideas. Sabiduría le llamaban los clásicos griegos. Si hacerse mayor es esto, hemos de decir que mola.
Pero por encima de todo esto, sentimos que cada día nos damos más cuenta de la importancia de hacer hacer y hacer. Fallar pero seguir haciendo (a veces escuece, avisamos).
To be or not to be puede ser una pequeña trampa. To do or not to do, that's the question.
Aunque siempre puede ser que tanto buen trabajo en tan poco tiempo es que simplemente hemos tenido una semana iluminada. Dios, o sea, Google, existe. Amén.
La próxima semana, el blog al día y al detalle.