
La biblioteca es un lugar muy importante de La Casa.
En la biblioteca se sentó por primera vez
Miguel, nuestro primer okupa, con su elefante rosa. Desde la biblioteca
Honey lanzaba
sus aviones,
Carol nos llenó de ilustraciones de
cosas que pasan y
Gonzalo escribía ceros y unos día y noche.
Carlo y Pau se dieron a los cocktails del 5º1ª.
Jordi y Elena se estrenaron como becarios divinos. Los
Bendita Gloria hicieron de las suyas y los
Venga Monjas hicieron de las de ellos. Gracias a la biblioteca
nuestras madres recuperaron espacio en sus casas de Madrid.
María nos ayudó a meter todos los libros de las cajas a las baldas.
María la Portuguesa se sentó en la biblioteca el tiempo que pudo.
Ana se entregó al diseño de nuestra primera colección inacabada de libros.
Karen se vino desde Amsterdam a hacer la imagen de
Any Cerdà. La mesa de la biblioteca ha sido testigo de largas y numerosas comidas de
Hoy Cocina.
Carles Congost hizo la sesión de fotos de Adult Contemporary. Y a principio de año
Renata y Anabel consiguieron reordenar y fotografiar todos los libros. Hoy la biblioteca es el
despacho de Carlitos y Patricia después de que Rosalba y el feng-shui les dijeran que no podían estar en el despacho de la fama.Tenemos en mente el abrir la biblioteca a la gente del barrio, de la misma forma que el año pasado abrimos la
Biblioinkteca a nuestros alumnos de la UPF.
Nos encantan los libros.
Los de leer, los de mirar, los de tocar y los de oler.
Los libros son una de nuestras fuentes de inspiración y un elemento importante en nuestras vidas y en la vida de La Casa. Por eso, cuando entran nuevas personas a La Casa les enseñamos el orden de la biblioteca, les decimos que puden coger los libros que quieran y que esperamos verlos frecuentemente por la biblioteca.
¡Larga vida al papel!
(aunque también nos guste la funcionalidad de lo digital).