Se escuchaba el jaleo desde las Ramblas. Eric se desvió un segundo de su rumbo, como el gato que se suicida curioso. Algo se estaba montando en la pequeña plaza que nunca calla. Esta noche estaba más bonita, se había puesto guapa la muy coqueta. Todas sus luces tenían un brillo distinto, como luz de velas. No se celebraba nada en particular, o todo a la vez. Alguien debió soplar las velas, y todo se quedó a oscuras. Eric sintió ese escalofrío de placer, como el instante justo en que te tocas con alguien por primera vez. La plaza le había engatusado para llevarle a sus rincones más oscuros y susurrarle guarradas. Se sintió violado y embrujado al mismo tiempo. Su respiración se aceleró, cerró los ojos y se dejó llevar. Caminó hacia la fuente cuando pensó que ya no podía resistirse, se estremeció y apretó su mano contra ella. Y ocurrió. Algo había sucedido entre sus vaqueros y aquella plaza, lo más íntimo que había vivido nunca, con nadie, ni siquiera con él mismo en las noches solitarias. Desde ese día decidió ir a pie a todas partes, por aquello de hacer ejercicio… claro.
Mostrando entradas con la etiqueta rumbo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rumbo. Mostrar todas las entradas
26 de marzo de 2014
HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. EL APAGÓN
Se escuchaba el jaleo desde las Ramblas. Eric se desvió un segundo de su rumbo, como el gato que se suicida curioso. Algo se estaba montando en la pequeña plaza que nunca calla. Esta noche estaba más bonita, se había puesto guapa la muy coqueta. Todas sus luces tenían un brillo distinto, como luz de velas. No se celebraba nada en particular, o todo a la vez. Alguien debió soplar las velas, y todo se quedó a oscuras. Eric sintió ese escalofrío de placer, como el instante justo en que te tocas con alguien por primera vez. La plaza le había engatusado para llevarle a sus rincones más oscuros y susurrarle guarradas. Se sintió violado y embrujado al mismo tiempo. Su respiración se aceleró, cerró los ojos y se dejó llevar. Caminó hacia la fuente cuando pensó que ya no podía resistirse, se estremeció y apretó su mano contra ella. Y ocurrió. Algo había sucedido entre sus vaqueros y aquella plaza, lo más íntimo que había vivido nunca, con nadie, ni siquiera con él mismo en las noches solitarias. Desde ese día decidió ir a pie a todas partes, por aquello de hacer ejercicio… claro.
en
20:11
Etiquetas:
apagón,
azar,
gato,
guarradas,
historias irreales,
Historias Irreales en La Plaza Real,
íntimo,
La Plaza,
nuria,
people,
Plaza Real,
random stories,
rumbo,
velas
No hay comentarios:
24 de enero de 2014
HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. EL AMANTE INSTANTE
Jess, la palmera más alta del planeta era vanidosa, coqueta y presumida. Y con razón, ¡no era para menos!. No había nada ni nadie en este mundo que pudiera comparársela, a excepción de una secuoya roja llamada "General Sherman" en California, que resultaba ser el árbol más impresionante del mundo. Demasiados kilómetros de distancia a recorrer para un ser estático e inmóvil como Jess si se diera la ocasión de que se quisieran conocer. Sí, la fama era una miel muy dulce que disfrutar. Pero el flash de las cámaras, las manos de los turistas apoyándose en ella, o salir en el libro Guiness de los récords no era suficiente para una vida plena y satisfactoria. Ella quería a "eso". Así era como llamaba a su amante de instante. El único que pasaba volando sobre ella y le provocaba una sombra que alegraba sus tardes de los jueves a las 16:35 exactamente. Proviniente del este. Rumbo al oeste. Como este dulce viento que la mece suavemente. Lentamente. De este a oeste. De este, a oeste.
en
10:59
Etiquetas:
alta,
avión,
azar,
edu,
historias irreales,
Historias Irreales en La Plaza Real,
La Plaza,
palmera,
people,
Plaza Real,
random stories,
rumbo,
sequoia,
sombra
No hay comentarios:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)