Lo escuché el otro día en la fina versión de Romeo y Julieta de Baz Luhrmann (espectacular puesta en escena para ser 1996!) ergo lo dijo Shakeaspeare ergo "será cierto".
Para días felices, la Casa podría abrir sus puertas, ventanas y balcones, a gente de bien algunas noche de verano.
Podría ser algo pro (Amy Winehouse cantando en la cocina) o amateur, en cuyo caso si alguien me presta un arpa os recito a ritmo de tal bello instrumento unos versos de Jaime Gil de Biedma.
Seguro que de entre la red de cerdos y cerdas hay mucho talento escondido: sería ideal una exhibición de baile clásico/ballet con tu-tús y toda la historia. O un acústico de cantes Maorís, unas habaneras desde el balcón o un taller de cus-cus hospedado por Miguel.
En cualquiera de los formatos, aportaría mi know-how en la elaboración de Dry Martinis.
No es una fiesta-fiesta, no es un karaoke o "Miss Kittin playing in da house", son "noches felices para días felices", La Casa convertida en un café de la Viena de los años 20.
door policy: entrada libre y voluntaria
dresscode: preferible pero no indispensable look Glamasónico.
n.d.a: sólo es una propuesta no vinculante pero estoy seguro de que si llegamos a los 25 comentarios (sería un récord) Carlitos y Patricia no podrán decir que no.
Así que comentad!