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9 de octubre de 2015

HISTORIAS IRREALES EN LAS RAMBLAS. DE TAL CHONI, TAL HIPSTER


No hay nada peor para un niño hipster que tener un padre choni. Y si encima tiene tatuado el nombre de su mujer, de su hermana, su madre o incluso de él mismo, entonces directamente ese niño se acabará colgando de la lámpara también choni de su cuarto a los dieciséis. El pobre chaval iba dejando ejemplares de Apartamento en cada mesa de su casa por si a sus padres les daba por leer algo que no fuera el ¡Hola! Les llevaba al Lost and Found, les decía que quería merendar en La Federal o en Satan's Coffee Corner, pero todos sus intentos fueron en vano. Con los años dejó de intentar hipsterizarles y terminó aceptando que la choni aunque se vista de seda, choni se queda.

29 de mayo de 2015

HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. EL CASI SUSTO


@niñoasustador se pasó el día dudando si asustar a las palomas o a las viejas del barrio, y al final todas acabaron mareadas pensando ¡asústame de una vez maldito! #collejasespabilamiento #losniñosdeahoranosonloscabronesdeantes

12 de febrero de 2014

HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. EL TRAPECISTA


Hay niños que sueñan con ser profesores, bomberos, astronautas, algunos inocentes incluso se atreven a imaginarse como árbitros… pero Marc tenía muy claro que no era como los demás. Él quería volar, no en un avión, sino a cuerpo descubierto. Con sólo cinco años le dijo a su madre que quería trabajar en el circo para ser trapecista. Su madre se echó a reír pensando que era una locura pasajera debido a un subidón de Colacao. Pero se hizo mayor, y su ilusión resistió el paso de los años. Así que cada tarde practicaba ejercicios de equilibrio en la fuente donde jugaba desde niño. Se subía al borde de piedra e intentaba permanecer ahí durante horas. La concentración, el control de su cuerpo, la resistencia… todo estaba en la mente… y en unas buenas zapatillas antideslizantes. Los medios se hicieron eco y comenzó a ser noticia. ‘El Hombre Gárgola’ le apodaron. Y de pronto un día se esfumó… no volvió a aparecer jamás por la plaza. Algunos dicen que encontró un trabajo como banquero, otros rumorean que le dio un calambre y se ahogó en la propia fuente, algunos piensan que murió de forma natural… pero nadie cayó en la cuenta de que el circo había llegado a la ciudad.