Jesús estaba descendiendo de los cielos, y había engordado 1.000 kilos (no es una exageración, 1.000 kilos de verdad, Jesús puede engordar 1.000 kilos, puede hacerlo todo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.