31 de julio de 2014

ASIER, ¡ERES MÁS GRANDE QUE MILEY!

UN DÍA EN LA PLAZA PATRICIA ESTRENA GAFAS DEL VERANO, NOS DESPEDIMOS DE FABIENNE, Y HABLAMOS LARGO CON ASIER. ¡NO QUEDA NADA PARA LAS VACACIONES!


STILL LIFE DEL CERDO DE ROSA QUE LE GUSTA EL SOL

VOLVIENDO A COLGAR PÓSTERS Y CUADROS. VIVIMOS EN UN LOOP



SELFIE DE CARLITOS CON GAFAS NUEVAS PARA NURIA

EVA VINO A TRAER PARTE DE SU PAGO DEL LIBRO QUE COMPRÓS EN EL 1010 WAYS TO BUY A BOOK WITHOUT MONEY DE SANT JORDI


¡Gracias, Eva!

28 de julio de 2014

HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. SE FUE POR AHÍ


A Noelia le llegó su día. Dejó de seguir a la muchedumbre borreguil, se paró en seco y tomó otra dirección. Dicen que se fue por ahí, y que por lo visto es feliz.

HOLA MELISA


Melisa dice:
Soy Gallega, concretamente de Ferrol (en la esquinita superior izquierda del mapa). Me siento orgullosa de ser de aldea: mis abuelos fueron lecheros, mariscadores, pescadores y labregos. Pero yo no decidí seguir por ese camino y estudié Comunicación Audiovisual, con un año de Erasmus en Bordeaux de propina.

Después de un breve paso por una escuela de cine de Barcelona, decidí que lo mío era comunicar e hice el Máster de Estrategias de Comunicación y Dirección de Arte en Elisava. Gracias a eso realicé proyectos muy interesantes (fuimos seleccionadas para presentar un concepto de perfume a Bershka), aprendí un montón e hice muy buenos y talentosos amigos.

Tan pronto terminé el master, comencé a hacer prácticas de producción en *S,C,P,F… donde estuve 8 meses. Allí fui una especie de esponja e intenté aprender de cada una de las personas que trabajaban ahí: cuentas, creativos, adminstración… La verdad es que fue una muy Buena experiencia.

Voy a contaros un secreto… Me dan miedo los cerdos… :8 Sí, como lo leéis.
Mi terror comenzó a los 3 años. Mi familia es de aldea, de los de tener vacas, cerdos y trabajar la tierra. En el Invierno de 1991, mi querido abuelo fue a la feria a comprar un cerdito (ya sabemos que en Otoño es San Martiño y los cerdos pasan a mejor vida). Mis padres, mis tíos y yo con mis pelirrojos rizos, lo esperábamos en el corral de su casa. Al llegar, decidieron que sería muy gracioso soltar al “porquiño” para que corriese un poco. ¡Malditos! ¡El cerdo era de mi tamaño! Casi sin darme cuenta, estaba acorralada contra la lavadora, con cara de terror buscaba la ayuda de un adulto pero la única respuesta que recibía eran carcajadas y “¡Míralos que curriños!”
Desde entonces, mi vida no ha vuelto a ser la misma. Películas como Hanibal tampoco han ayudado a calmar mi miedo. PERO… entonces llegasteis vosotros. ¡Mi terapia! Espero que pasarme el día rodeada de cerditos con caras sonrientes me ayude a superar este terror y algún día pueda decir: ¡Ai mira que curriño el cerdo!

Nosotros decimos:
¡Bienvenida, pelirroja!