16 de abril de 2014

HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. EL YIN Y EL HELADO DE CHOCOLATE


Es el equilibrio natural de las cosas. Las azoteas de la plaza están abandonadas. Nadie se explica por qué siempre están tan vacías, ni por qué no se han aprovechado como las terrazas de abajo. Es simplemente por el ying y el yang, el blanco y negro, norte y sur, helado de vainilla o de chocolate. La plaza busca su propia estabilidad y es tal el jaleo que se suele montar en su planta baja, que las azoteas permanecen en calma para que la energía fluya libremente. Si no, empezaría a haber una competencia de los de arriba con los de abajo, dónde hay más ambiente, dónde se hacen los mejores mojitos, dónde están las guiris más facilonas. Una eterna lucha de titanes que acabaría con lanzamientos de vasos de medio litro en ambas direcciones. Así que no tentemos a la suerte y mantengamos el estrellato de las terrazas sin competencia, ya que, aunque está feo reconocerlo, una azotea tiene todas las cartas a su favor.

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