30 de julio de 2015

HISTORIAS IRREALES EN LAS RAMBLAS. NIÑO VA!


6 kilos de muchacho, ni más ni menos. Fue como parir una sandía gobernada por un alien. Una semana de parto y su madre maldecía a su padre como si fuera la niña del Exorcista teniendo quintillizos. Fue hijo único por supuesto, ya que desde aquel día su madre no sólo decidió dormir en camas separadas, habitaciones separadas y hasta se alquiló un piso para ella sola con tal de que su marido ni se le acercase, sino que se plantó en modo celibato el resto de sus días con tal de no volver a pasar ese trauma. Se acabó el fuck-fuck-fuck.

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