18 de marzo de 2014

HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. LAS PALOMAS Y LAS PUTAS


Piiiiitas Piitas Pitas. Piiiiitas Piitas Pitas. Lo que no sabían los pobres ignorantes de aquella fuente que les lanzaban migas de pan era que esas criaturas con alas y con pinta de taradas eran los verdaderos vigías de la plaza. Eran los centinelas mejor camuflados que han existido nunca, tan antiguos como la profesión que muchas de esas ventanas escondían. Las putas y las palomas, un clásico de cualquier lugar donde se haga de noche. Pero las putas suben y bajan, entran y salen… son cuerpos que viven del movimiento. En algún momento la plaza se queda vacía y duerme invisible, sin putas, ni borrachos, ni turistas… pero realmente nunca está sola. Siempre quedan… algunas migas de pan.

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