12 de noviembre de 2013

HISTORIAS IRREALES EN LA PLAZA REAL. EL RECUERDO


Había vivido ahí durante 30 años y se acercaba el momento. Durante todos esos años atrapado en el recuerdo de aquella muchacha, Adán había permanecido inmóvil, petrificado, y cubierto de telarañas en un rincón de la plaza. Esa misma noche la señorita que le había cautivado volvería a rememorar su recuerdo y tenía que estar todo en perfecto estado. Mandó a pulir la fuente, recargó el Sol durante toda la noche anterior, había contratado a Cenicienta para que limpiara las baldosas y a Flora que hiciera crecer las palmeras mas bellas de la tierra. Cuando llegó el momento, Adán se quedó destrozado al comprobar que, efectivamente, había vuelto a visitarle en el recuerdo. Pero Eva sólo acudió para verlo por última vez antes de destruirlo.

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